Durante décadas, la Gran Manzana ha atraído a millones de turistas por su espléndida arquitectura, sus restaurantes de primera categoría y su vida nocturna, y no parece que su encanto vaya a desvanecerse pronto.

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Cosas que puedes hacer en Nueva York

1. EN LÍNEA RECTA

El puente de Brooklyn, que se extiende casi dos kilómetros a través del East River, conecta Manhattan con Brooklyn. Los coches pasan por el nivel inferior, mientras que los peatones, los ciclistas y los corredores lo hacen por la parte superior, de madera. Compra a algún vendedor ambulante una ración de mango con chile, ponte tu podcast favorito y cruza el puente, parando a medio camino para hacerte una foto perfecta. Cuando llegues a Brooklyn, sigue andando hasta el nuevo 1 Hotel Brooklyn Bridge, en el muelle, cuya azotea ofrece vistas panorámicas de los rascacielos y de la Estatua de la Libertad.

2. UN MANHATTAN EN MANHATTAN

Escondido tras una discreta puerta en el West Village (busca el letrero luminoso que dice "Psychic"), Employees Only es un establecimiento elegante de estilo art déco que sirve cócteles como los de la serie Mad Men y comida ecléctica de bar. Prueba los volovanes de tuétano y las croquetas Reuben, y acompáñalo con un Manhattan, preparado con whisky de centeno Rittenhouse, vermut italiano, Grand Marnier y un chorrito de angostura.

3. LA CANCIÓN DEL INMIGRANTE

Para hacerte una idea de la historia de la inmigración en Nueva York, ve al Tenement Museum, en el Lower East Side, un edificio de apartamentos restaurado que data de 1863 y que se puede visitar con guía. Durante décadas vivieron aquí casi 7000 inmigrantes de clase obrera que llegaron de Europa buscando una vida nueva en EE. UU. Según la visita que elijas, podrás descubrir cómo los alemanes se ganaban la vida (y conservaban su identidad cultural) montando cervecerías, cómo sobrevivía la gente durante la Gran Depresión o cómo las familias irlandesas se enfrentaban a los prejuicios.

4. UNA PORCIÓN DE VIDA

No hay nada como una porción de jugosa pizza neoyorquina, y una de las mejores la sirven en Pomodoro Pizza, en Spring Street, en el barrio de Little Italy. Es un local destartalado con letreros de neón en las ventanas y paredes de ladrillo, pero sus pizzas destacan gracias a su receta secreta de salsa al vodka. Hay todo tipo de opciones sofisticadas, como la pizza de alcachofa y salsa Alfredo o la de carne de ternera picada y ricotta, pero la margarita de la casa, con salsa de tomate al vodka, mozzarella fresca y una base firme y crujiente, es insuperable.

5. PAISAJISMO URBANO

La High Line es uno de los lugares más visitados de Nueva York, tanto por los turistas como para la gente de la ciudad. Se trata de un parque elevado, con una galería de arte al aire libre, construido sobre una antigua línea de ferrocarril que recorría el West Side de Manhattan desde el nuevo Museo Whitney hasta el futuro barrio de Hudson Yards. Encontrarás esculturas, hierbas que crecen entre las vías oxidadas del tren, carretillas de comida, miradores, el 23rd Street Lawn y el Chelsea Thicket, un bosque en miniatura que se puede atravesar por un camino.