Si no te conformas con menos que playa de arena blanca y unas aguas cálidas y azules, encuentra tu escapada paradisíaca en la República Dominicana.

LEVEL vuela desde la Terminal B del Aeropuerto Internacional de Punta Cana. La mayoría de hoteles y resorts ofrecen servicios de conexión desde el aeropuerto; además, hay una parada de taxis importante frente a la puerta principal del vestíbulo de llegadas.

LEVEL vuela directo de Barcelona a Punta Cana hasta marzo de 2018. Elige entre 2 vuelos semanales.
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Cosas que puedes hacer en Punta Cana

Este paraíso de la República Dominicana tiene mucho más que playas hermosas. La mezcla de influencias históricas, geográficas y culturales de esta antigua colonia española es lo que hace que la gente vuelva a visitarla.

1. Disfruta de la vida acuática

Si alguna vez has soñado con nadar con delfines, hay pocos sitios mejores para ello que las aguas cristalinas de Punta Cana. En el Dolphin Island Park podrás ver estos afables animales en sus números acrobáticos y nadar agarrado de su aleta dorsal. Los más valientes pueden optar por bucear con tiburones y mantarrayas. En el Seaquarium puedes acercarte a los peces tropicales e incluso a un barco hundido sin tan siquiera mojarte el pelo. No tienes más que ponerte un casco (que tiene unido un tubo de aire) y ya puedes sumergirte y empezar a andar por el fondo del mar. Una cuerda te une al barco y hay un monitor que te guía.

2. Contempla el mundo desde un caballo

HorsePlay Tours ofrece excursiones a caballo por su rancho de más de 121 hectáreas, con ricas plantaciones, ríos y praderas. La excursión de un día entero incluye una visita a las aldeas de la zona para conocer las costumbres, la historia y las tradiciones dominicanas, así como un recorrido en tirolina y la oportunidad de probar el café y el chocolate que se producen en la zona.

3. Accede a las profundidades de la tierra

Las Cuevas de las Maravillas están a una hora en coche de Punta Cana, pero merece la pena ir para ver unas cuevas antiquísimas, llenas de estalactitas, estalagmitas y columnas de caliza arrecifal. Además de las formaciones coralinas, hay cientos de petroglifos, pictogramas y grabados realizados por los taínos, que habitaron las cuevas hace entre 800 y 500 años. Hay una visita guiada de una hora que permite explorar a pie unos 200 metros de cuevas por caminos que atraviesan las galerías.

4. Disfruta de la comida local

La comida dominicana, variada y deliciosa, tiene influencias de la cocina africana, española y taína. Júntate con los lugareños en el restaurante al aire libre La Posada de Gladys y pide un plato de sancocho, una sopa nacional hecha con arroz, alubias pintas y pollo. Si quieres disfrutar de unas vistas al mar impresionantes, reserva en The Jellyfish y pide una mesa en primera línea de playa. El pescado y el marisco de la carta llega diariamente al muelle de al lado. Prueba las colas de langosta con salsa de mantequilla, y acompáñalas con una refrescante sangría.

5. Viaja al pasado

Vale la pena visitar la moderna y animada ciudad de Santo Domingo para aprender más sobre la historia de la República Dominicana. Admira la arquitectura del siglo XVI de la Zona Colonial (patrimonio de la Unesco), atraviesa el umbral de la primera catedral de las Américas y maravíllate con el arte europeo que se puede ver en el Alcázar de Colón. Si quieres sacar unas buenas fotos, debes visitar el Faro a Colón, un imponente monumento en forma de cruz erigido a la memoria del explorador. La República Dominicana fue el primer lugar al que llegó en su viaje a América.