ANTIGUA Y MODERNA A LA VEZ, VIENA ES UNA CIUDAD CON UN ENCANTO ÚNICO. FAMOSA POR HABER SIDO HOGAR DE MÚSICOS COMO MOZART O EMPERATRICES COMO SISSI, ESTA CIUDAD REBOSA HISTORIA POR LOS 4 COSTADOS.

LEVEL opera desde la terminal principal del aeropuerto de Schwechat, a 18 kilómetros de Viena. El City Airport Train conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad en un trayecto que dura tan solo 16 minutos.
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COSAS QUE PUEDES HACER EN VIENA

1. ASISTIR A UNA ÓPERA

No importa si te gusta el género o no: ir a una ópera en Viena es un espectáculo único en el mundo que, aunque no lo creas, es apto para todos los bolsillos. Normalmente se reservan unas cuantas entradas para todas las representaciones en zonas en las que hay que estar de pie, y las ponen a la venta el mismo día del espectáculo a un precio muy reducido. ¡Infórmate bien y no te lo pierdas!

2. DESCUBRIR LA VIENA DE SISSI

Es imposible visitar Viena y no pensar en Isabel de Baviera, más conocida como Sissi, que se convirtió en una de las emperatrices europeas más famosas del mundo. El Palacio Schönbrunn, hogar de la dinastía de los Habsburgo durante 6 siglos, acoge una muestra de 300 artículos personales y retratos de Sissi que nos ayudan a entender mejor la trágica vida de la monarca.

3. PROBAR LA AUTÉNTICA TARTA SACHER

Mantequilla, azúcar, cacao, nata… Parece fácil, pero la tarta Sacher es un dulce complicado que requiere mucho mimo en su preparación. Así que puestos a probarla, lo mejor es acercarse al Café Sacher, en cuyas cocinas se creó la auténtica receta allá por el 1832. Ubicada en pleno centro de la ciudad, esta emblemática cafetería de ambiente imperial te transportará a otro siglo.

4. CONOCER LA VIENA MODERNA

La Viena apasionada por lo nuevo y lo cadente se reúne en Museumsquartier, el recinto de arte de Viena más importante de la ciudad. Su atractivo no reside solo en sus fantásticos museos (Leopold, Mumok, la Kunsthalle Wien), también en su animada vida diaria, ya que es un punto de encuentro de referencia para muchos jóvenes vieneses. También lo es Naschmarkt, uno de los mercados más famosos de Viena. Sus puestos callejeros conviven con muchos restaurantes a precios realmente asequibles.

5. DIVERTIRTE EN EL PRATER

Viena puede presumir de tener el parque de atracciones más antiguo de Europa: el Prater. A pesar de tener más de 200 atracciones en las que divertirse, su noria de 65 metros es sin duda la más popular y se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad. Construida en 1897, desde aquí se puede obtener la mejor foto panorámica de Viena.